jue 31a. Ordinario año Par (Id=734)

Antífona de Entrada

Dios nuestro y protector nuestro; un solo día en tu casa es más valioso que mil días en cualquier otra parte.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Enciende, Señor, nuestros corazones con el fuego de tu amor a fin de que, amándote en todo sobre todo, podamos obtener aquellos bienes que no podemos nosotros ni siquiera imaginar y has prometido tú a los que te aman.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses
3, 3-8a

Hermanos: El verdadero pueblo de Israel somos nosotros, que servimos a Dios movidos por su Espíritu y ponemos nuestra gloria en Cristo Jesús, sin confiar en nosotros mismos. Aunque yo, ciertamente, podría apoyarme en mis títulos humanos. Nadie tendría más razones que yo. Fui circuncidado a los ochos días de nacer, soy israelita de nacimiento, de la tribu de Benjamín, hebreo e hijo de hebreos, y, en lo que toca a la interpretación de la ley, fariseo; fanático perseguidor de la Iglesia de Dios, e irreprochable en lo que se refiere al cumplimiento de la ley.
Pero lo que entonces consideraba valioso, lo consideré sin valor a causa de Cristo; más aún, pienso que nada vale la pena en comparación con el bien supremo, que consiste en conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él he renunciado a todo, y todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 104

El que busca al Señor será dichoso.

Entonen en su honor himnos y cantos, celebren sus portentos; del nombre del Señor enorgullézcanse, siéntanse felices los que lo buscan.
El que busca al Señor será dichoso.

Recurran al Señor y a su poder, a su presencia acudan sin descanso. Recuerden los prodigios que hizo, sus portentos y sus justas decisiones
El que busca al Señor será dichoso.

Descendientes de Abrahán, su servidor; hijos de Jacob, su predilecto; escuchen: el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra gobiernan sus decretos.
El que busca al Señor será dichoso.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida, dice el Señor; nadie va al Padre sino por mí.
Aleluya.

Evangelio

Habrá alegría en el cielo por un solo pecador que se arrepienta

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
15, 1-10

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle.
Y por ello los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos:
"Este recibe a los pecadores y come con ellos".
Jesús les dijo entonces esta parábola:
"Si uno de ustedes tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la perdida hasta encontrarla? Y una vez que la encuentra, se la carga sobre sus hombros lleno de alegría; y al llegar a su casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles:
"Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido".
Yo les aseguro que así también en el cielo habrá más alegría por un solo pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse.
Y si una mujer tiene diez monedas de plata y se le pierde una, ¿no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a las amigas y vecinas para decirles:
"Alégrense conmigo, porque ya encontré la moneda que se me había perdido".
Yo les aseguro que la misma alegría habrá entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se arrepienta".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, los dones que te presentamos para esta Eucaristía, a fin de que, a cambio de ofrecerte lo que tú nos has dado, podamos recibir de ti tu misma vida.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La salvación por Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, que por amor creaste al hombre, y, aunque condenado justamente, lo redimiste por tu misericordia, por Cristo, Señor nuestro.
Por él,
los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá para siempre.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, tú que nos has hecho partícipes de la vida de Cristo en este sacramento, transfórmanos, a imagen de tu Hijo para que merezcamos participar de su gloria en el cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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